
Durante la final de la Copa Africana de Naciones entre Marruecos y Senegal, los jugadores senegaleses abandonaron el terreno de juego en protesta por una decisión arbitral polémica. Sadio Mané, capitán de los Leones de la Terenga, logró convencer a sus compañeros de regresar para terminar el encuentro, que finalmente ganó Senegal 1-0 en la prórroga.
Claude Leroy, antiguo técnico de la selección senegalesa, ejercía como comentarista para Canal+ Afrique en el estadio de Rabat el domingo 18 de enero. Mientras los jugadores senegaleses se retiraban del campo, Leroy se acercó progresivamente hasta Mané para ofrecerle su consejo. El capitán se percató de la presencia del experimentado entrenador y buscó su orientación en ese momento crítico del partido.
Leroy confesó que aconsejó a Mané volver al terreno de juego sin demora. Le explicó que un penalty no garantiza automáticamente un gol marcado, y que lo más importante era terminar el encuentro para evitar sanciones graves contra la federación senegalesa. Recordó que el marcador aún estaba 0-0, por lo que todas las opciones permanecían abiertas para ambas selecciones.
Respecto a la decisión arbitral, Leroy criticó que el árbitro silbó la falta demasiado rápidamente, cuando hubiera sido preferible dejar que la jugada terminara y luego utilizar el VAR para verificar si la infracción había ocurrido realmente. Este precipitamiento fue determinante, ya que anuló un gol senegalés y permitió el lanzamiento del penalty marroquí.
Leroy destacó que ambas selecciones mostraron un nivel excepcional, con el Senegal demostrando una organización táctica impresionante durante todo el torneo. Resaltó que alcanzar tres finales en cinco años no es coincidencia, sino reflejo de una consistencia y calidad sostenida. Mané fue designado mejor jugador del torneo, reconocimiento que Leroy consideró completamente merecido por su desempeño y liderazgo.



